miércoles, 12 de agosto de 2009

Encuentros furtivos

Ayer, una vez más, nos volvimos a encontrar unos indiscretos amigos, allá por la zona Sur de Córdoba; peligro inminente, sensaciones encontradas y desencontradas, comentarios ágiles y vivaces, posturas irreconciliables, partidas de ajedrez, de dominó y sobre todo mucha, pero que mucha cerveza y muchos, pero que muchos cacharritos. Ayer nos recogimos a una hora prudente, qué bonito, después de una animada tertulia sobre cine, sobre actores y actrices favoritos, sobre películas preferidas, en fin, una velallda amena y agradable.
Desde que aquí le deseo una pronta recuperación a nuestra amiga Ana Blasco, que está ingresada en el Hospital Materno-Infantil a consecuencia de una delicada intervención quirúrgica.
Que la diosa Fortuna nos acompañe.

Sabios consejos

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda que paz puede haber en el silencio. Vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas sin rendirte. Di tu verdad tranquila y claramente, escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante: ellos también tienen su historia. Evitas las personas ruidosas y agresivas, sin vejaciones al espíritu. Si te comparas con otros puedes volverte vanidoso y amargo: porque siempre habrá más grandes y más pequeñas que tú. Sé tú mismo. Especialmente, no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto del amor: porque frente a toda aridez y desencanto el amor es perenne como la hierba. Recoje mansamente el consejo de los años, renunciando graciosamente a las cosas de juventud. Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. Mantén en la ruidosa confusión paz con tu alma. Con todas sus farsas, trabajos y sueños rotos, éste sigue siendo un mundo hermoso. Ten cuidado. Esfuérzate en ser feliz.
Saint Paul- Baltimore
1693